Tu mochila es una pieza de arte viva, elaborada con fibras naturales y detalles delicados. Para que el brillo de las palmeras doradas y la resistencia del fique te acompañen por años, sigue estas recomendaciones:
🚿 Limpieza y Mantenimiento
- Limpieza Superficial: Si tu mochila tiene polvo, utiliza un cepillo de cerdas suaves (como un cepillo de dientes nuevo o uno para calzado delicado) y frota suavemente en la dirección del tejido.
- Manchas Puntuales: En caso de una mancha pequeña, usa un paño húmedo con un poco de jabón neutro. Presiona suavemente sobre la zona sin frotar con fuerza para no maltratar la fibra de fique ni soltar las mostacillas.
- ¡Cuidado con el agua!: No sumerjas la mochila en agua ni la laves en lavadora. El fique es una fibra natural que puede absorber mucha humedad y perder su forma original.
☀️ Conservación del Color y la Fibra
- Adiós al Sol Directo: Evita dejar tu mochila expuesta al sol intenso por tiempos prolongados cuando no la estés usando. Esto previene que la fibra natural se tueste y que el dorado de la mostacilla pierda su brillo.
- Cuidado con Químicos: Aplícate perfume, cremas o laca para el cabello antes de ponerte la mochila. Los químicos pueden opacar el recamado en mostacilla.
📦 Almacenamiento
- Forma Original: Cuando no la uses, rellénala con papel seda o una tela suave para que mantenga su forma cilíndrica.
- Lugar Fresco: Guárdala en un lugar seco y ventilado. Evita bolsas plásticas; es mejor usar una bolsa de tela (dust bag) para que la fibra «respire».
⚠️ El Detalle de Oro
- El Recamado: Las palmeras de mostacilla son bordadas a mano punto por punto. Evita el roce constante con superficies rugosas o ganchos que puedan tirar del hilo del bordado.


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